El sistema de acceso funcionaba mal , las instrucciones para acceder además no eran completas, casi me abro la muñeca al intentar abrir la puerta de la habitación porque requeria dar una vuelta completa al pomo sin dejar de pulsar un botón, por lo que después de veinte minutos lo conseguimos, pero no nos atrevimos a salir de la habitación más por si no podíamos conseguir abrirla a la vuelta. La ropa de la cama y las toallas tenían manchas de suciedad; en el baño, no había forma de colgar ninguna toalla, por lo que nada más llegar, una se nos cayó al inodoro; la televisión no tenía mando a distancia; en la habitación había un número de WhatsApp para comunicarnos con los administradores anteriores cualquier problema, pero les escribimos y no les llegaban los mensajes. Apenas pudimos descansar porque en la habitación de al lado estuvieron haciendo mucho ruido toda la noche hasta las 6 de la mañana, y ante imposibilidad de comunicarnos con ellos, nos fuimos sin dormir. Es una lástima, porque la ubicación es buena.